Big Data y política: ¿salvación o amenaza?

En 2013, la prestigiosa revista MIT Technology Review, del Instituto de Tecnología de Massachusetts, publicó su número de enero bajo el título “Big data will save politics”. Solo cinco años más tarde, en 2018, su enfoque sería totalmente diferente, con una potada en la que se leía “Technology is threatening our democracy”.



Para analizar cómo influyen los algoritmos y el Big data en la política, Nestor Tejero, Chief Technology Officer (CTO) de Naveler, ha participado en la XV Jornada Ernest Lluch de Ciencias Políticas y Sociales, que ha tenido lugar el jueves 20 de febrero en el Campus Ciutadella de la Universitat Pompeu Fabra.



El acto ha contado también con la participación de Rafael Rubio, Profesor del departamento de Derecho Constitucional e la UPF; Berta Barbet, Doctora en Ciencias Políticas e Investigadora postdoctoral de la UAB, así como editora de Politikon y colaboradora habitual de distintos medios de comunicación e Inma Ranera, Directora General de Christie & Co para España y Portugal, vocal de la Junta de +Democracia y Executive Master por la Singular University.



Tsunami de información



Estamos en la era de los datos. Un tsunami de información nos impacta a diario, procedente de múltiples fuentes y canales: televisión, diarios digitales, WhatsApp, grupos de Telegram, redes sociales, e incluso en charlas con amigos y familiares. Y no solo eso, sino que los ciudadanos también compartimos miles de datos a diario, aun sin ser completamente conscientes de a dónde van a parar. Datos que, procesados correctamente, permiten obtener un conocimiento detallado de la población y sus comportamientos.



“La política no ha sido ajena a este boom del Big Data y, desde hace años, se utiliza como una herramienta más para inspirar los programas políticos, auditar los cambios o dirigir campañas electorales”, señala Néstor Tejero. Es el poder de la información; pero, sobre todo, el poder del algoritmo, que permite transformar datos en inteligencia.



Diálogo social y detección de Fake News



El binomio Big Data y política hace pensar de forma inmediata en casos como el de Cambridge Analytica, consultora a la que se acusó de adquirir, de forma indebida, información de millones de usuarios de Facebook, que fueron utilizados para manipular a los votantes de las elecciones presidenciales de Estados Unidos que dieron la victoria a Donald Trump.



Sin embargo, tal y como señala el CTO de Naveler, “hay multitud de ejemplos en los que el análisis detallado de este Big Data produce cambios positivos, algo que en el pasado hubiera sido muy complicado de realizar”.



Sí, la gestión de datos da acceso al conocimiento de los gustos y preferencias de la población, sus hábitos o sus tendencias de consumo; pero esto permite a los políticos conocer las preocupaciones ciudadanas y, en consecuencia, elaborar políticas que den soluciones reales a las demandas sociales. Es decir, el Big Data acerca a los políticos a la ciudadanía -y viceversa-, favoreciendo el diálogo social y empoderando a la población para incluir temas candentes en la agenda pública.



Otra ventana de oportunidad que ofrecen los algoritmos en política es la identificación de Fake News, algo en lo que Naveler está trabajando de cerca: la plataforma detecta cuándo un tema se hace viral y envía notificaciones en tiempo real. Así, el usuario tendrá la información al momento y podrá definir una estrategia para detener el avance de las noticias falsas.



Los retos del Big Data en política son muchos, pero hay que ver a los algoritmos como una ventana de oportunidad para democratizar la información, favorecer el diálogo social y establecer puentes de unión entre ciudadanía y clase política.