Big Data para revolucionar la industria farmacéutica

¿Qué grado de relación puede tener la industria de los fármacos y los tratamientos con el Big Data? Un primer pensamiento puede llevarnos a concluir que se trata de una relación nula. Sin embargo, el informe The State of the Biopharmaceutical Industry, de la compañía de estudios y análisis Global Data, preveía que la aplicación de la tecnología en la industria farmacéutica durante el 2019 se desarrollaría, principalmente, a través de dos herramientas clave: el Big Data y la Inteligencia Artificial, sectores en los que la inversión ha crecido exponencialmente como podemos ver en la siguiente gráfica. De esta manera, se superaba la ciberseguridad como el área de mayor impacto en el sector, una temática que se mantuvo líder durante los dos años anteriores.



Farmaceutica



¿Cómo ayudan los datos masivos a la industria farmacéutica?

Actualmente, una de las principales aplicaciones y funcionalidades del Big Data farmacéutico está focalizado en el monitoreo en tiempo real de los sujetos en las fases de investigación y diseño de medicamentos y ensayos clínicos. Esta metodología supone una gran ayuda para crear registros electrónicos, detectar tendencias y, en última instancia, abaratar el coste de los tratamientos, redundando en una mejor calidad de vida para los pacientes. Los estudios actuales, de hecho, señalan ahorros del 40-50% en tiempo y de 26 billones de euros al año en fases preclínicas gracias al Big Data.



De esta manera, se espera que el Big Data contribuya a revolucionar el seguimiento de los pacientes, ya que ayudará a predecir resultados y diseñar protocolos de tratamiento. De hecho, ya se está hablando de que el análisis de datos masivos podría desembocar en la personalización total de los tratamientos y en la creación de nuevos fármacos. Todo ello, gracias a la creación de patrones de enfermedad junto a la estructuración y la unificación de datos farmacéuticos.



En definitiva, las aportaciones del Big Data en el sector farma permiten una reducción de costes considerable, pues hace que los diagnósticos sean más eficientes y consecuentemente, se mejore la planificación e interpretación de los resultados de los tratamientos, incrementando la seguridad de las predicciones y la eficacia de los medicamentos.



El papel de la Inteligencia Artificial

Si al Big Data farmacéutico le sumamos la inteligencia artificial (IA), se produce un salto cualitativo para la industria.



Actualmente, la IA se está utilizando para crear modelos matemáticos que intentan imitar las redes neuronales de nuestro cerebro, para así elaborar una nube de datos virtuales a través de la relación matemática de la estructura química del medicamento y su actividad biológica. De los resultados obtenidos de estas combinaciones, se pueden realizar modificaciones estructurales que potencien los futuros fármacos.



Por otro lado, en el sector ya se está empleando el “machine learning” (aprendizaje automático), así como el “deep learning” (aprendizaje profundo). Gracias al uso de estas dos tecnologías, las farmacéuticas pueden simular los efectos de los medicamentos en tiempo real y conocer cuáles son las reacciones al mismo en cada paciente.



De sector farma al sector político

Como hemos visto, el Big Data tiene aplicaciones en ámbitos en los que, a priori, nos costaría imaginar. Sin embargo, el análisis masivo de datos es una realidad en prácticamente todas las áreas de la sociedad.



Así, Naveler ha irrumpido en el mundo de la política y la opinión pública con el objetivo de facilitar la toma de decisiones estratégicas a gobiernos, instituciones públicas, partidos, candidatos, así como a cualquier otro actor privado interesado en extraer inteligencia de los millones de datos que analiza la plataforma.